El rancho de Teoloyucan por Humberto van Hasselt
Aunque hemos sabido gozar cada momento de nuestra vida, me gusta recordar sucesos que han dejado huella en nuestra memoria y tiempos felices que compartimos en familia y con amigos entrañables. Uno de ellos fue el famoso Rancho de Teoloyucan, hogar de caballos y granja de cerdos, que además por su cercanía con Elastómeros de Calidad, la fábrica de hule en la que trabajábamos, nos sirvió para ir de paseo y hacer reuniones familiares. En aquellos tiempos, cuando recién mudamos Elastómeros a la Calle 4 de San Andrés Atenco, veíamos pasar por el polvoriento camino a una hermosa yegua montada por un tal Secundino. Como nos recordaba nuestro bello San Andrés, Tuxtla, Marco Antonio Turrent lo buscó y terminamos comprándole la yegua, a la que llamamos “Nena”, quizá por relación de la hermana menor de Antonio Baeza, nuestro vecino y amigo. ...